lunes, febrero 02, 2009

Los que empiezan a perder

Hace mes y pico que estoy un poco obsesionado por la cosa palestina. Un psiquiatra quizás me medicara no sin antes decirme que debería recurrir a mis afectos, socializar mi sociabilidad o cualquier otra pelotudez. Yo opto por leer más, de manera más o menos inteligente pero demasiado compulsiva. Horas y horas al día, como un loco. En este mes leí más sobre el tema que en medio siglo. Más, no menos: eso, creo, es bastante sano, doctor, ¿no cree?.
Sé que el tema no es el que más convoca lectores pero, con todo respeto, no es algo que hoy me importe demasiado: mis disculpas, quizás esto no sea en rigor un blog, con sus consabidos festejos de los cien comentarios que estas entradas jamás tuvieron.
Publico.es acaba de publicar unas declaraciones de Ilan Schturman, alto funcionario del Estado de Israel, el cual "ha iniciado el reclutamiento de centenares de voluntarios que tendrán la misión de contrarrestar las críticas que recibe su Estado en los diarios digitales de todo el mundo y defender los intereses del país en la blogosfera en general". Dice Schturman que están buscando "auténticos embajadores" que expliquen que "la imagen de Israel es muy distinta de la que normalmente se transmite en los medios de comunicación extranjeros". Schturman patina y se pega golpazo, como sus jefes, como el Estado de Israel. Los medios de comunicación extranjeros tienden a ser sionistas por razones básicamente comerciales, pero a veces dicen un poquito de la verdad, porque todo tiene un límite.
Lo que el Estado de Israel ahora dice blanco sobre negro es lo que ha hecho durante sus más de sesenta años de ilegítima y genocida existencia: multiplicar una red de propagandistas a nivel mundial que defiendan lo indefendible, es decir, que mientan; ya lo sugería Joseph Göebbels: algo queda. Lo nuevo es que ante el enorme peso de la barbarie que administra día a día contra los palestinos -y otros-, esa red histórica comienza a resquebrajarse; y ante la posibilidad técnica de que millones exhiban, denuncien y opinen por fuera de los medios tradicionales -gráfica, radio y televisión-, esa red ha quedado relegada a unos cada vez menos propagandistas sionistas, cada vez más pobres en argumentos. Lo que explica la amable leva de nuevos reservistas es que los sionistas sienten que empiezan a perder la guerra: sobre terreno y en los medios, hoy ampliados.
Es por demás sintomático que Schturman argumente que "el mundo de hoy carece de fronteras" cuando la política central del Estado de Israel -y su sostén bélico- existencial, ayer y hoy- ha sido el expansionismo geopolítico, es decir, la conquista de nuevas fronteras. Es que, no casualmente, el Estado de Israel siempre careció de fronteras. ¿Cuáles fueron, de una vez y para siempre, las fronteras del Imperio Romano, Otomano o Ruso? ¿Cuáles fueron en su momento de mayor expansión y cuáles hubieran sido las fronteras definitivas del Tercer Reich de no haber sido derrotado al costo de millones de vidas humanas? ¿Cuáles son las fronteras de los USA, con decenas de enclaves coloniales y militares a lo ancho del mundo y recientes invasiones genocidas a Irak y Afghanistán en razón de su "seguridad nacional"? ¿Cuáles son las fronteras admisibles e incluso admitidas de cualesquiera engendros político- militares de amañada retórica nacionalista pero auténtica vocación imperial?
No lidiamos con el pacífico hogar de unos muy supuestos y demasiado milenarios hijos de Israel (Jacob) sino con uno de los más poderosos y sangrientos brazos del capitalismo mundial.
Si uno piensa en territorios, ciudades, barrios o aldeas y en definitiva, vidas humanas, resulta escalofriante la colección de mapas históricos que ofrece el sitio de la Delegación General de Palestina. Invasión, invasión e invasión; única conclusión posible. Un muro que serpentea a fin de separar a cada colono invasor de cada poblador palestino. No he podido hallar el argumento de unos contramapas sionistas. Verás que todo es mentira, decía el bueno de Discepolín.
Pero quizás estos sean "excesos" de un gobierno o de un régimen y no el elemento fundante del Estado de Israel. Veamos entonces qué decía a fines del siglo XIX el padre fundador del sionismo:
"[Muchos judíos] no podían seguir a Theodor Herzl cuando dijo que quería 'colonizar Palestina', crear allí un Estado judío y para hacerlo 'prestar servicios al Estado imperialista que protegerá su existencia'. […] En Israel, todavía, son los textos fundadores del sionismo los que alumbran la política actual. Cuando en 1897 Herzl se dirigió al gobierno francés, con la esperanza de obtener su apoyo para la fundación de Israel, escribió: 'el país que nos proponemos fundar incluirá el Bajo Egipto, el sur de Siria y la parte meridional del Líbano. Esta posición nos hará dueños del comercio con la India, Arabia y África del Este y del Sur. Francia no puede tener otro deseo que el de ver los caminos de la India y de China ocupados por un pueblo dispuesto a seguirla hasta la muerte'". (Hirtt, Nico; "Moyen Orient: le prix de l’apartheid" en Bellaciao.org. Traducido para Rebelion.org y Tlaxcala por Caty R., 20 de julio de 2006.)
Curiosa coincidencia geopolítica con los objetivos geopolíticos de la guerra de los seis días de 1967. ¿Y dios y su tierra prometida? ¡Ah, bueno!, eso es para la gilada creyente, no para la rosca política. ¿O alguien cree que Schturman plantearía esa pavada de los embajadores en la blogósfera en reunión con Hillary Clinton o Barack Obama? Y nadie me rompa las bolas con esto porque acabo de releer el bíblico "Números" y es la promesa divina de la expulsión bélica de quien habitare la famosa "tierra prometida"; es decir, unos 3200 años de continuidad místico- religiosa que muchos aún leen literalmente como místico- genocida.
En definitiva, Schturman anda convocando a una red mundial de propagandistas en defensa del Estado de Israel vía web. Yo, que tengo una autoridad política mucho menor que la suya, pero una ética, y eso es bastante -y apuesto que mejor presencia que Schturman en esa misma web- no puedo convocar a una red contraofensiva simplemente porque nadie me daría ni cinco de pelota. Lamentablemente y en este sentido, nuestra resistencia está condenada a ser como la de los palestinos -es la de los palestinos; con todas mis disculpas por la enorme diferencia entre cuerpo y escritura-: oportuna, fragmentaria, puntual y muy casera, cual Qassam.
Acá, toda avanzada propagandística sionista no será respondida, por aquello de que al fascismo no se lo discute, se lo combate en la calle. Y esto aún no es una calle sobre la que cae la lluvia, sino un medio al humilde -y quizás infructuoso- servicio de que la lluvia no caiga.

lunes, enero 19, 2009

Sabatino, Javier, Marina y otros pelotudos

Los usos sociales de este medio de comunicación que ha dado en denominarse blog suelen desechar un tipo de práctica que, no obstante, el dispositivo habilita e incluso fomenta: la lectura de viejas entradas que permanecen archivadas, disponibles e indizadas por fecha. Como ha señalado 1+, en casi todo blog hoy no es (sólo) hoy; y en los comentarios de éste, un entusiasmado SirThomas prometió iniciar "la lectura del blog en su totalidad", elogiosa empresa que no sé si habrá alcanzado.
Es cierto que las viejas entradas continúan indexadas por los buenos buscadores (motores) y que miles de malos buscadores (usuarios) van a parar donde no querían, pero es francamente raro que dichos usuarios se tomen el trabajo de dejar comentarios en antiguos artículos: más bien tocan y se van, homenajeando a aquellos viejos wines futboleros.
Este blog cuenta con una entrada que constituye su excepción: está publicada hace más de tres años y se titula "Sabatino Arias: un pelotudo insoportable". El mérito y la culpa son sólo míos. Tal artículo no sólo mantiene un lugar de privilegio en las búsquedas que conducen a este sitio sino que continúa cosechando comentarios, a favor y en contra de la pelotudez de Arias. Bueno, comentarios, es un decir.
Hace un par de días, esa entrada ameritó la escritura de un feliz matrimonio: el que constituirían Javier (49) y Marina (38). Se supone que los números representan años de vida pero también podrían significar coeficiente intelectual o cantidad de neuronas: en cualquier caso, no veo la relevancia del indicador. El supuesto Javier no suscribe como Javier sino como Anónimo pero 22 minutos más tarde su señora esposa, Marina -que también suscribe como Anónimo-, aclara los tantos.
Javier y Marina, que de los tres años y pico de este blog no conocen ni el nombre, se permiten denominarnos (entiendo que a editores y comentaristas) como "congregación de idiotas mal masturbados", dicen que "puede ser que [Arias] se los fornique a todos juntos", que quizás "les habrá fornicado a las novias, hermanas, madres" y terminan por condenar "tanta mariconada sin poner los testículos". No sé ustedes, pero yo intuyo algún problema sexual en esta tan armónica pareja.
Tal vez no sea una pareja sino el agente de prensa de Arias o, por qué no, el mismísimo Arias. Y acá arribo al tema que me interesa abordar: el personaje, es decir, el enunciador. Se me disculpará la digresión semiótica porque me resulta imprescindible: el enunciador es el personaje que el discurso produce en términos de su aparente sujeto emisor. Yo no sé quién sea el tal Arias en su privacidad y me importa tres carajos; sólo opiné acerca del enunciador Arias que se vende (y muy bien) públicamente como tal. No parece tan difícil de entender.
Sin embargo no se entiende. Los buenos de Javier y Marina no parecen comprender que el discurso público está sujeto a la opinión y a la crítica y, por más que ellos no den la cara, pretenden que yo sí la dé. No les basta mi firma autoral, quieren la carne y el hueso. Parecen del tipo social "machito de barrio" que no admite otra solución que la que devendría de la pelea a trompadas en una esquina. A trompadas, porque el que agarra un palo es un definitivo puto. Barrabravas de Arias, ni más ni menos.
El supuesto idiota de Javier dice que Arias genera "tanta incoherencia en este blog?, esto me preocupa bastante!". ¿Desde cuándo al anónimo Javier le preocupa bastante la supuesta incoherencia en este blog? Luego me urge a que convoque a Arias a "una charla mano a mano" y sentencia: "si no lo hacen son unos cagones". Mirá vos, Javier, ¡qué capo que sos! Y qué valiente, ¿puedo ser tu amigo? La idiota de su supuesta esposa, Marina, agrega que "el tipo en cuestión es público, su nombre y su foto anda por todos lados" y por lo tanto nos reclama -en su media lengua escrita-: "porque no publican una fotito de Uds.?". ¿Quieren fotito?, ¡va una fotito!, ¿por qué no?
La razón por la cual aquí he criticado esa cosa radiofónica cuyo enunciador se denomina Arias es que esa cosa era (parece que Continental entendió que era una cosa inconveniente y la limpió) pública y se transmitía por una de las dos o tres radios de mayor alcance nacional. Javier y Marina, pedazo de idiotas enunciadores, ¿creen que la opinión sobre textos o la crítica mediática amerita resolver algo a piñas mostrando quién tiene mejor identificación social con los estereotipos del macho? Quizás sí; algo de esto ya está embrionariamente presente en la enunciación primitiva y machista de Arias.
Y ojalá puedan mejorar su performance de falsos comentaristas antes de que la lluvia nos caiga encima, a todos. Porque ustedes, lamentablemente, son promotores de la puta lluvia que nos caerá.

martes, enero 06, 2009

Ni reyes ni magos: sionistas y asesinos

Hoy se conmemora la improbable visita que unos sacerdotes, reyes, magos o lo que fuesen le hicieron hace más de dos mil años a un niño palestino nacido en el seno de una familia judía. Parte de la celebración consiste en que muchos niños contemporáneos reciben regalos, sujetos a la economía de sus señores padres y más o menos disimulados como obsequios dejados durante la noche por aquel mismo trío de viajantes orientales quienes, dicen, a lomo de camello siguieron una estrella a través del desierto.
Tal vez en conmemoración de esta fecha mítica, el moderno Estado de Israel -racista, totalitario, belicista, criminal y terrorista- lleva un par de semanas obsequiando bombardeos aéreos y ofensivas terrestres a tantos niños que habitan la Franja de Gaza, ese jirón desértico en el que millón y medio de palestinos vive hacinado, sometido a un bloqueo inhumano y refugiado en su propia tierra. Alrededor de un centenar de esos niños no han llegado a su "noche de reyes" porque en estos días han caído asesinados por el ejército sionista junto a unos seiscientos -y probablemente muchos más- de sus mayores. Otros, claro, aún sobreviven, sin padre o sin madre, heridos o mutilados, sin agua ni alimentos y sometidos al terror impuesto por el invasor.
A muchos kilómetros de allí, en el Centro Judaico de la Nueva Sinagoga de Berlín se presenta una exposición fotográfica denominada "Es brennt!" ("¡Arde!") en recordación de las víctimas de la Reichskristallnacht (noche de los cristales rotos, 9 a 10 de noviembre de 1938) en que militantes nazis destruyeron sinagogas, comercios y viviendas de judíos a lo largo de Alemania. "Dos días duró la persecución: Se trataba de acabar con los judíos. Fueron maltratados, golpeados y humillados públicamente. No se hizo ninguna distinción -mujeres, hombres, niños, ancianos y enfermos".
Con el ajuste de algunos términos -semanas por días, muertos por maltratados, gazanos por judíos- la breve descripción podría aplicar a la actual ofensiva israelí contra la Franja de Gaza y a cualesquiera de las muchas que se sucedieron contra población palestina en los últimos 60 años. Incluso esas patotas de nazis rompevidrios de 1938 parecen fachos de poca monta en comparación con el muy sofisticado y equipado ejército sionista; quizás habría que hacer analogías con la invasión de Checoslovaquia que, al cabo, terminaría en conflagración mundial y holocausto de millones.
Tal vez en 70 años se recuerden estas masacres perpetradas por el Estado de Israel con nuevas muestras de fotografías; imágenes que hoy escasean porque la prensa mundial tiene poco acceso a Gaza y la prensa local tiene poco acceso a su difusión. También ha de tener otras urgencias y prioridades: en principio, por ejemplo, su supervivencia.
La cuestión es que hoy muchos han de recorrer la exposición judeoalemana, justamente indignados, y haciéndose ese tipo de pregunta al menos tan estúpida como habitual: ¿cómo es que pudo pasar esto?, ¿cómo nadie se dio cuenta?, ¿cómo nadie lo paró a tiempo? Luego regresan a sus hogares, encienden el televisor, ponen el noticiero de la Deutsche Welle -o cualquier otro de cualquier país civilizado, es decir, occidental y judeocristiano- y repiten junto a sus conductores: los árabes son terroristas, los musulmanes son fanáticos, Israel tiene derecho a su defensa. ¿Acaso no sonarían hasta el hartazgo falacias análogas en los informativos de 1938 pero referidas a la ofensiva del nazismo contra judíos, gitanos, negros o cualesquiera otros?
La condición necesaria para empezar a resolver el conflicto histórico de la región es la destrucción definitiva de ese enclave militar y artificial, alimentado por el poder mundial y denominado Estado de Israel. No lo digo sólo yo sino mucha gente que conoce más y mejor acerca de la cuestión.
Por ejemplo, ésta: "El Estado de Israel es una bomba atómica que debe ser desmantelada urgentemente para salvar las vidas de todas sus víctimas actuales y potenciales". La frase no constituye el exabrupto de un fanático islámico ni de un iraní desquiciado sino que proviene de la "Carta de la Red Judía Antisionista Internacional" (IJAN), organización que hoy llama a poner fin al sitio de Israel sobre Gaza.
Vale la pena leer "'Plomo fundido' sobre la conciencia judía" publicado este domingo en Página/12 en el cual León Rozichtner se pregunta: "¿No se inscribe en cambio esta masacre cometida por el Estado de Israel en la estela de la 'solución final' occidental y cristiana de la cuestión judía? ¿Han perdido la memoria los judíos israelíes?". Y también la informada reflexión "Israel" publicada en Cochinaesperanza's Weblog semanas antes de esta nueva escalada de plomo, muerte y terror: "La función del Estado de Israel, los transforma en paranoicos pero con razones: en medio oriente no son víctimas, son asesinos. El sionismo destruyó el humanismo judío para siempre".
Este 6 de enero, ni reyes ni magos han obsequiado a los niños palestinos literalmente atrapados en la Franja de Gaza. En su lugar han recibido la visita de los esbirros de un Herodes modernizado -ya no es funcional a Roma sino a Washington DC- armados hasta los dientes que, en síntesis, orientan su esfuerzo a la limpieza étnica.
Un día, tal vez, se harán muestras itinerantes sobre el terrorismo sionista, monumentos en memoria de sus víctimas y visitas guiadas a lo que quede en pie.
Entonces muchos -como siempre, demasiados- se preguntarán cómo fue que aquello empezó, cómo nadie se dio cuenta y cómo carajo se largó a llover.

La fotografía fue tomada en Gaza por Ibraheem Abu Mustafa para Reuters. Más tarde fue tomada por mí, sin permiso alguno, de un sitio que no recuerdo y editada a mi humilde gusto.

lunes, diciembre 22, 2008

Cifras pequeñas y grandes estafas

Hay, básicamente, dos grandes clases de grandes robos. Del primero de ellos se ha hablado mucho, tanto en la crónica periodística cuanto en la ficción literaria o fílmica. Se trata de una clase de redistribución ilegal del ingreso que, en mí, mueve simpatías ligadas al héroe romántico, al paladín justiciero y a la figura de Robin Hood, aún si el destino de la redistribución fuere su patrimonio personal. Me refiero al ladrón talentoso que inventa un modo original de desvalijar a un banco o pergeña el robo de un objeto valiosísimo a otro ladrón de mayor peso. Por mí, cien años de perdón, como dice el refrán.
Del segundo modo de perpetrar afanos de (mayor) magnitud se ha hablado mucho menos y el sagaz lector intuirá por qué motivo. Me refiero al atraco menor que se multiplica por millones debido al lugar monopólico -y, por lo tanto, al puto poder- que detenta el maleante. Esta clase de robo no cuenta con ninguna de mis simpatías y se vincula a gigantescos saqueos basados en la sumatoria de magnitudes deleznables. Hay miles de casos pero sólo mencionaré tres para, luego, denunciar la más insólita de la categoría.
1. El valor de una llamada telefónica producida desde un locutorio está fijado en $0,23. El concesionario de turno redondea siempre a $0,25; es decir que por la supuesta falta de centavos roba el 8,7% del valor establecido y sobre el robo perpetrado, obviamente, no paga impuestos. Diez llamadas son $2,30 pero el concesionario siempre reclama $2,50 y acá no hay argumento respecto de monedas -que no es responsabilidad del usuario, claro- que justifique tal choreo sino el choreo en sí.
2. Vale también referir al histórico volumen de las botellas de cerveza -entre otros envases- cuyo "litro" consiste en confesos y supuestos 970 cm3. Un 3% menos que pasa desapercibido como también el 5% escamoteado al "litro" de fernet y el 12% faltante de la birra históricamente denominada como de "tres cuartos". Pero estos casos son discutibles, es verdad: se sabe y lo explicitan sus envases. Distintos a esta estafa más evidente y peor justificada: "se sabe que espinaca a la crema es acelga con salsa blanca". Y bué.
3. Telefónica de Argentina (que no es de Argentina, claro) hace años que factura el concepto "Imp deb/cred ley 25413" que, obviamente, no explicita más. En mi última factura por $49,25 sin impuestos y $59,59 con impuestos el "Imp deb/cred ley 25413" asciende a $0,43.
La ley 25413 llamada "de competitividad" y/o "de impuesto al cheque" -no veo vínculo alguno entre esos nombres- fue sancionada y promulgada el 24 de marzo de 2001 -la fecha significa but no comment- y previene que "se establece un impuesto a aplicar sobre los débitos y créditos en cuenta corriente bancaria y otras cuestiones conexas". No sé hasta dónde llegan esas cuestiones conexas porque no he entendido nada de su articulado, pese a hallarme más o menos entrenado en la lectura de normativa jurídica. Pero nada de nada.
Yo no tengo cuenta corriente bancaria, no emito ni recibo cheques y en el supuesto -arbitrario y estimado- de que a cinco millones de líneas fijas se le facturen $0,43 mensuales por tal concepto, daría alrededor de $25.800.000 al año en concepto de robo.
4. Por último, el caso que ha motivado este artículo. Durante cuatro décadas he utilizado con cierta frecuencia el estatal Ferrocarril Belgrano (Norte) que hace unos quince años (Menem lo hizo, Kirchner lo apoyó y ratificó) fue concesionado a la privada y pirata Ferrovías SA. Desde hace años, Ferrovías ha resuelto que los trenes no se arrimen a la cabecera de la línea -Retiro- sino que lleguen y partan desde unos considerables metros distantes de la efectiva terminal. Hoy he medido esa distancia en pasos: 140. Calculemos que 140 de mis pasos sean apenas unos 125 metros (la cifra es útil para el redondeo) y recalquemos que es la distancia que los usuarios deben recorrer desde el punto en que finaliza el ramal hasta el primer vagón ferroviario. Ancianos, niños, embarazadas, madres y padres que cargan críos, lisiados y paralíticos, discapacitados permanentes -en particular pienso en rengos- o transitorios -enyesados que usan muletas- y cualesquiera otros usuarios debemos recorrer unos 125 metros de más para abordar el puto tren.
Hagamos números y redondeemos en 400 los servicios semanales de ese ramal ferroviario: 200 que van y 200 que vienen, todos los cuales se ahorran 125 metros, porque no llegan a destino o parten de más allá. La cuenta me da unos 2600 kilómetros al año que pagan -por anticipado- millones de usuarios y jamás le son brindados. Es como facturar y cobrar un servicio de ida y vuelta desde Buenos Aires hasta Neuquén, Tucumán o Salta pero jamás prestarlo.
En mi caso, que suelo pagar por unos 14 kilómetros de transporte ferroviario, el robo es del orden del 0,9%.
Poco, muy poco, pero muy cerca de la tasa con que cada cual parece contribuir a diario con la lluvia que caerá.

domingo, noviembre 30, 2008

Madonna, Carla y Fiorella

Dijo del siguiente collage un prestigioso crítico de medios: "Un tríptico que parece abordar temas de publicidad, marketing y posicionamiento pero no se entiende cómo ni por qué sus partes convergen en un mismo artículo. Cinzcéu pega con moco cosas muy diferentes y encima titula con unos nombres propios cuya serie no justifica ni pretende justificar".
En general coincido bastante con el fulano, pero no me gustó esa grosera mención al moco.

Evidentemente son unos enfermos
Madonna está viniendo a Buenos Aires y según La Nación "la producción del show bien podría compararse con un desfile de alta costura: 3500 son los elementos que componen el guardarropas de este espectáculo, que suman 350 toneladas de equipaje". Ha de ser uno de los frecuentes errores en los que incurren a diario los periodistas y otros comunicadores: 3500 prendas y accesorios no pueden pesar 350 toneladas excepto que cada uno pese, en promedio, cien kilos. Y como "tan sólo las medias suman la primera centena", habría que compensar con delirantes centenas de camisetas, zapatos y cinturones de doscientos o más kilos por unidad.
Sin duda, una cosa son las 3500 piezas del guardarropa y otra las 350 toneladas del equipaje que lo incluye. Además de los bártulos de las 220 personas que acompañan a la diva y, entre otras cosas, 12 camas elásticas para entrenamiento y "10 valijas grandes de suministros médicos". Evidentemente son unos enfermos.
Cuando salgo por quince días de vacaciones apenas si me llevo un jean, tres remeras y un par de calzoncillos. A veces media tirita de aspirinas.
Pero es cierto: el único show que monto es el de dormirme en la playa hasta virar a un rosa langostino. Y nadie paga un mango por verme, obviamente.

¿Para qué están usando el Photoshop?
Carla Peterson es una muy buena actriz de comedia (no la he visto en otro registro) y una joven, bonita y atractiva mujer. Tiene un clon medio mal hecho que es el que preside la última tapa de la revista Miradas, órgano oficial del monopolio de la televisión por cable que opera en esta ciudad. Y hablando de lo que opera, el bendito Photoshop parece ser la nueva cirugía sin bisturí que, como aquélla, transforma la estética particular de cada cual en un producto estándar elegido a partir de un catálogo muy limitado.
Me gustan las mujeres bellas porque son mujeres, es decir, humanas, con todo lo que el término conlleva en cuanto a incompletud e imperfección. El uso que algunos vienen haciendo del Photoshop resulta deshumanizante. Si la caricatura destaca y exagera eso que en cada hombre subraya su cuerda particular (gracias, Colbert) esto es exactamente su contrario: aplana, iguala y/o borra toda humanidad del referente y sugiere que es más bonita una muñeca inflable bien diseñada que cualquier mujer ajena a las artes del Photoshop.
No hay que creerlo: la Peterson ha de ser más humana, imperfecta y hermosa que esa inexpresiva novia de algún Captain America o reconstruído Robocop.

Necesito saber si retirás o no tu premio
Mensaje telefónico de ayer, sábado, en mi contestador automático:
"Hola, buenos días, éste es un mensaje para Cinzcéu. Mi nombre es Fiorella y estoy llamando de la administración de Fiat. Cinzcéu, necesito saber si retirás o no tu premio. En caso de que no lo hagas comunicate conmigo al 5219-2806 o al 5219-2807. Y en el caso de que lo hagas te recuerdo que tenés tiempo hasta hoy, hasta las 18:30. Te recuerdo la dirección: es Talcahuano 356. Acordate de venir con el DNI, un servicio que esté a tu nombre y una persona que a la vez te acompañe. Desde ya, muchísimas gracias y avisame cualquier cosa. Chau, hasta luego".
Los modos en que el marketing telefónico articula y engarza sus trampas van mutando y éste, hay que decirlo, está muy bien elaborado:
1) No es esa pedorrada grabada por una locutora profesional para un destinatario inespecífico; es la propia Fiorella quien me interpela en mi propio nombre, me tutea (en rigor me vosea, como corresponde) e incurre en las pausas, tonos y dudas de cualquier mensaje verbal espontáneo.
2) Hay algo brillante en la enunciación que es esa apelación a una historia compartida. Nada de "le informo que se ha hecho acreedor de" y demás pelotudeces tan instaladas. "Necesito saber si retirás o no tu premio": un yo necesitado, un vos (a)premiado y toda la acción puesta en el destinatario.
3) Y algo más, no menos central: Fiorella insiste en recordarme lo que yo podría haber olvidado de aquella vieja historia; me recuerda los plazos previstos, me recuerda la dirección comercial, me recuerda llevar un documento, una factura y un garante: todas cosas que yo, francamente, no recordaba en absoluto.
El domicilio que Fiorella me recuerda, por supuesto, no es de los auténticos piratas de la Fiat sino de una concesionaria pirata que se llama Auto Zero SA (gracias, Google). Y Fiorella, por supuesto, no ha de llamarse así pero ¿qué mejor verosímil que una Fiorella distribuyendo premios de la Fiat?: Fiorella, Firenze, Fiorino.
He allí la diferencia entre lo verosímil y la siempre más cruda verdad: las minas que laburan en la administración local de la Fiat han de llamarse Daiana, Denís, Yésica o Estefi, como se llaman casi todas las jóvenes -y por lo tanto baratas- empleadas administrativas en esta ciudad.
Pero, claro, nombres que joderían un verosímil porteño de la italianidad y desnudarían que una puttana pioggia cadrà.

domingo, noviembre 09, 2008

Sexismo, antisexismo, boludismo, fascismo

Hace poco más de una semana, Gabriel Báñez publicó "Sexisma" en referencia a un proyecto de ley sobre lenguaje no sexista de la kirchnerista María Cristina (Marita) Perceval que ya tiene aprobación por el Senado de la Nación.
Bañez es un laureado profesional del lenguaje escrito que, en su sitio, maneja las eventuales polémicas con un agudo laconismo que respeto y admiro pero me confieso incapaz de imitar. Por eso en lugar de llenar de puteadas el panel de comentarios de su generosa página -comenté dos largas veces y una tercera puede devenir abuso-, opto por publicar aquí algunas cosas que me gustaría decir. Y como me gustaría decir, me doy el gusto, donde corresponde dármelo.
Van, entonces, el articulado comentado de tal coso circulante en las cámaras legislativas de este bendito país y ciertos conceptos que ya he discutido por acá.

"ARTICULO 1°.- El Estado Argentino, como garante de la igualdad de derechos, oportunidades y trato entre varones y mujeres, promoverá la utilización de un lenguaje no sexista que tenga en cuenta la presencia, la situación y el papel de las mujeres en la sociedad, tal como ocurre con los varones en la práctica lingüística actual".
Esto es una tremenda pelotudez porque "la práctica lingüística actual" no es resultado de una estrategia de los varones sino de un hábito de la humanidad que, más o menos, se reparte por unas mitades que vienen colaborando en la reproducción de la especie y de sus culturas. Ameritaría analizar por qué los varones, que suelen morir bastante antes, sólo pueden jubilarse cinco años más tarde. Este último punto me parece crucial en esta variable que hoy se denomina "género": ¿por qué yo debo laburar cinco años más que cualquier mujer?, ¿cómo se articula esa discriminación sexista evidente con el payaso concepto de "igualdad de género"?

"ARTICULO 2°.- Se entiende por sexismo el establecimiento de un deber ser para cada sexo y consiste en comprender que existen conductos [sic; ¿cómo?, ¿que existen conductos?, ¡ah!, pero eso lo leyó usted, yo no dije lo que usted leyó] o características humanas más apropiadas para cada sexo. Por sexismo lingüístico se entiende el empleo de vocablos (sexismo léxico) o la construcción de oraciones (sexismo sintáctico) que, debido a la forma escogida por el/la hablante y/o escritor/a, y por ninguna otra razón, resulta discriminatoria por razón de sexo".
No se entendió en absoluto, Marita: ¿podrías explicarlo en un español friendly que resulte comprensible incluso para quienes conocemos un poco los conceptos de léxico, sintaxis, paradigma, sintagma, etc.? Muchas gracias.

"ARTICULO 3°.- Con el objeto de hacer efectivo el principio de igualdad de derechos, oportunidades y trato y la promoción de la utilización de lenguaje no sexista, el Poder Ejecutivo nacional se compromete a:
"a) Armonizar la terminología empleada en la administración pública nacional con el principio de igualdad entre los sexos eliminando todo tratamiento sexista en su producción escrita;
"b) Revisar la normativa que instala prácticas sexistas en el tratamiento de las personas que ocupan cargos en la administración pública nacional e instar a su modificación;
"c) Impulsar, a través del Ministerio de Educación de la Nación, la enseñanza y utilización de un lenguaje no sexista, que tenga en cuenta la presencia, la situación y el papel de la mujer en la sociedad, en todos los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada;"
En rigor, sería necesario impulsar "la enseñanza y utilización de un lenguaje", alguno más o menos coherente con su muy obvia función de intercambio de ideas y conceptos, cosa que los establecimientos educativos públicos no están haciendo, conforme vengo atestiguando desde mi rol docente en una carrera universitaria... de Comunicación.
"d) Invitar al Poder Judicial a reveer los tratamientos sexistas dados a sus integrantes, así como sus actuaciones escritas, y a adherir al Manual de Estilo a elaborarse según el artículo 4° de la presente Ley;"
¿No será "rever"? A esto, en parte, me refería: quienes pretenden legislar sobre el idioma parecen desconocer el idioma en el que legislan.
"e) Fomentar la utilización de un lenguaje libre de sexismo en los medios de comunicación, siendo obligatorio para los medios de comunicación públicos nacionales la adopción de los criterios establecidos en el 'Manual de Estilo'."
Otra vez, inconveniente y espantosa utilización del gerundio ("siendo"): resulta conveniente manejar más o menos bien el idioma antes de incurrir en la estupidez de legislar el idioma. Medios de comunicación públicos serían todos aquellos que no acotan una interfaz necesariamente privada. Y nacionales, ¿qué significaría?, ¿referiría a su alcance, a su propiedad, a sus contenidos o a qué cosa?

"ARTICULO 4°.- Será autoridad de aplicación de la presente ley el Consejo Nacional de la Mujer (CNM)."
Si se trata de "la igualdad de derechos, oportunidades y trato entre varones y mujeres", ¿cómo podría hegemonizar la autoridad un organismo llamado "de la Mujer". ¿Hay un análogo Consejo Nacional del Varón? Y si no lo hay, ¿cómo hablar de "igualdad" antes de impulsar su urgente creación?
"Contará con la asistencia técnica de un Consejo Asesor integrado por organizaciones de mujeres [Ídem] de reconocida trayectoria en la defensa de los derechos de las mujeres [Ídem] y por académicas/os de la Academia Argentina de Letras".
Bueno, éstos (¿debería escribir éstas/os?) últimos serían llanos imbéciles o redondos hijos de puta si no le aclararan a Marita que el lenguaje social no lo sanciona ningún Poder Legislativo sino el decir popular.
"El CNM deberá elaborar un Manual de Estilo del Lenguaje Administrativo con perspectiva de género, a ser utilizado en los documentos de la administración pública nacional".
En primer lugar, rechazo de plano todo "Manual de Estilo del Lenguaje Administrativo" -a ver si bajás esas mayúsculas, Marita: resultan medio pedantes y, además, en español no se escribe así; estás transponiendo un estilo propio del inglés, my fair lady- o de cualquier otro lenguaje, establecido por un explícito organismo "de la Mujer". Planto bandera, juro por mi condición masculina que no me someteré a ningún estilo pergeñado por el segmento más boludo de la mitad femenina y que daré batalla contra todo intento de imposición de una perspectiva unilateral y no clasista regida por una ilusoria fracción política de lo social.
Y por añadidura, con "perspectiva de género" queda explícitamente confirmado que se refiere en exclusivo a la condición del ser mujer; los varones no tenemos "género", somos, en apariencia, antigénero de un único género.

"ARTICULO 5°.- Invitase a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir a las disposiciones de la presente ley y a adherir al Manual de Estilo del Lenguaje Administrativo".
"Invítase" es el término más inútil que pueda plantearse en función legislativa. Marita Perceval: meté tu improbable "Manual de Estilo del Lenguaje Administrativo" por el conducto que más te plazca. Yo, aparente machista sin retorno, seguiré escribiendo en español y haciendo de mi propio estilo mi pequeño, humilde y vano orgullo que yo imagino personal pero, claro, es tan social como tu estúpido proyecto, chupamedias de una moda pelotuda.
Con tres diferencias: 1) yo no soy tan pero tan boludo como vos, Marita, demostrás ser; 2) nunca juego a la prostitución y menos con el gobierno de turno; 3) soy capaz de identificar proyectos de ley con tendencias al neofascismo light y metaforizarlos en términos de unas muy putas lluvias que están al caer.

domingo, octubre 26, 2008

¿Bombita evita la patria socialista?

Diego Capusotto y Pedro Saborido vienen demostrando que en este país hay un tipo de humor posible que puede exponerse en la TV con relativo éxito, todo lo relativo que resulta el éxito cuando se reduce a un número coyuntural y, encima, de cuestionado cálculo.
En una línea estilística heredera de Cha cha cha (donde Capusotto hizo sus primeras armas televisivas) y materializada en Todo x 2$, Peter Capusotto y sus videos abre nuevos universos de sentido allí donde todo parecía ya estar dicho. Ése es un mérito, sin lugar a dudas.

Ya en Cha cha cha, recuerdo un sketch en el que un personaje -un ladrón menor interpretado por Capusotto- herido de muerte decía: "Llevo en mis oídos la más maravillosa música, que para mí es la música tecno". No hubo, entonces, ningún revuelo porque aún no estaba de moda rescatar en función progresista ningún peronismo: eran tiempos en los que nadie votaba al menemismo pero el menemismo arrasaba en las urnas. Y en su más allá, por supuesto y sobre todo.
Ningún personaje de los muchos que encarna Capusotto a lo largo del programa (Pomelo, Luis Almirante Brown, etc.) parece haber generado la compleja repercusión del estelar Bombita Rodríguez, "el Palito Ortega montonero" según describe el propio texto. Para algunos, Bombita deviene incomodidad porque irrumpe en la escena contemporánea de un gobierno nacional en parte heredero de la retórica montonera. Y en parte heredero del pragmatismo liberal- menemista, pero ésa es, justamente, la parte que importa menos (?) a esta lectura.
Bombita Rodríguez, al cual apenas conocemos mediante (ficcionales) registros de los años 70, es el Palito Ortega montonero, es decir, lo otro de su Palito Ortega contemporáneo. ¿Lo otro? Allí, en la oscilación y el parpadeo entre lo uno y lo otro, se juega toda la cuota de humor condensada en el personaje y sus registros de (ficcional) archivo.
¿Quién es Bombita Rodríguez? Es, ni más ni menos, el ícono popular que Montoneros podría haber promovido en oposición a la liviandad cómplice del régimen que entonces representaba Palito Ortega, entre otros muchos. Siempre y cuando Montoneros hubiera operado entonces con la táctica mediática que hoy parece imponerse con resultados pobres: imponer "contenidos" al interior de "formatos" y demás boludeces afines.
¿Por qué no leer, por ejemplo, los sketchs de Bombita desde la participación de Nina Peloso en Bailando por un sueño, con sus consecuentes consignas políticas expuestas allí, en un piso televisivo de máximo rating que la acoge, la mima y hasta deja que su marido, pseudo-socialista y dirigente oportunista despliegue críticas "clasistas" (?) desde su prevista tribuna?
Lo risible de Bombita Rodríguez es que protagonice "El picnic de los montoneros" en relación directa con El picnic de los Campanelli (1972) y que en el marco genérico de la comedia costumbrista argentina de los primeros 70 introduzca sin filtro la literal consigna política. Es allí donde los sketchs de Bombita mueven a risa: en la articulación de un género y un estilo popular con un léxico militante fijado (con fijador La Orga...); en la transposición de ciertas consignas políticas generalistas al improbable guión de una comedia cinematográfica de época.
Bombita Rodríguez, el Palito Ortega montonero, usurpa los géneros de la canción y/o del cine -que un genérico Ortega explota con éxito- para filtrar en ellos su mensaje político. Y tal mensaje se fija a la literalidad, claro, de lo contrario el juego humorístico caería sin pena ni gloria. Donde la canción romántica de época pone como obstáculo el desencuentro amoroso, Bombita dice el origen oligárquico de la otra parte y, por lo tanto, el carácter "ideológico" de la piedra en el camino. Donde la canción popular recurre al motivo de la idealización materna de fuerte impronta edípica ("tu palabra es el ejemplo, es el remanso del amor"; La sonrisa de mamá, 1972), Bombita recicla sus temáticas en términos de "La sonrisa de Perón", con sentidos varios cuya descripción no voy a desplegar acá.
Bombita, que no es anacrónico puesto que nunca existió fuera de sus reconstruidos 70 en clave humorística, dice una verdad que incomoda: los 70 no son eso que hoy queda bien decir, sino la articulación compleja (y desde cierta mirada, absurda) de fenómenos demasiado diversos.
¿Hay crítica a Montoneros? Y, sí, de algún modo sí -¿cómo podría no haberla?-, pero hay, ante todo, un gesto y una mirada lúdica respecto de los argentinísimos 70 que, mal le pese a muchos, fueron Palito Ortega, Los Campanelli, Lanusse y Perón, Rolando Rivas taxista, Montoneros, la selección de fútbol que armó Enrique Sívori, ERP, Música en Libertad, Julio Márbiz, Chamizo- Ondarts, PST, Carlitos Balá (¿apepé, jotapé?), Alende- Sueldo, Titanes en el ring y mil cosas más. No sea cosa que algún desprevenido termine creyendo que Montoneros y su prédica pseudo- revolucionaria y políticamente criminal hegemonizaron la política y la cultura nacional, siquiera durante un verano. Bombita Rodríguez, hijo de Evelyn Tacuara y el Payaso Barricada, resulta más rigurosamente histórico que el discurso de varios actuales funcionarios (y sus financiados adláteres de turno) con pasado setentista y, en apariencia, sin mácula, complejidad ni contradicción alguna. O peor: con contradicción pasada definitivamente resuelta.
A propósito de esto último: parecería ser que antes de utilizar la palabra "montonero" hubiera que confesarse, ponerse de pie y sacarse el sombrero. El argumento ligado a tal ridiculez sería que muchos dieron la vida por una causa a nombre de tal etiqueta. ¿Cuántos dieron la vida por causas sin etiqueta pero al menos no subordinadas a un General, a un programa completamente burgués y a un método divorciado de la lucha de clases? Ahora dicen (algunos) que Montoneros era una agrupación obrera y clasista. Y bueno, por eso me quedo mil veces con la aguda ficción humorística de Bombita Rodríguez -que mezcla todo lo mezclable y algunos toman por una parte de la Historia- antes que con la fábula simplificadora y sin ninguna gracia del gobierno nacional y sus defensores oportunistas.
La Historia siempre es un invento posterior a los hechos (que son otro invento, claro); yo me quedo con la ficción de Bombita que no es menos rigurosa que la ficción de los fulanos que no promueven la risa sino el llanto y la lluvia.

Fuentes y/o bibliografía de referencia:
Isa: "¿Por qué Adrián Viale hace reir?"; González H.: "Sobre el lenguaje y las instituciones"; Kairuz, M.: "Guión animal"; Crítica Digital: "Guillermo 'Bombita Rodríguez' Moreno"