lunes, junio 18, 2007

La consola o la pelota

Hace un rato me hallaba atravesando la gélida noche porteña, en un helado colectivo, de regreso a mi frío hogar. Por si fuera poco, el paisaje tras la ventanilla está saturado de los afiches amarillos del PRO y de los otros, azules, del Frente para la Victoria Oficial. Ninguno de ellos dice nada más allá de lo previsible: basura, educación, seguridad. Me quedo con salud, dinero y amor, el programa vital de Rodolfo Sciamarella quien tampoco decía cómo alcanzarlo. O con el rebelde e inmediato sex, drugs and rock&roll que al menos sonaba más divertido.

Se ha señalado que un spot televisivo del PRO es plagio de uno anterior de Play Station. Carlos Heller, socio aliancista y pata izquierda (no tanto) de Daniel Filmus, ha sido uno de los que han puesto allí su acento: Mauricio Macri se vende como si fuera un producto comercial. Y es verdad, claro. Hoy, durante mi periplo de antihéroe, vi hasta el hartazgo un afiche de Filmus cuya consigna pseudo política es traducción literal del slogan de Adidas: "Nada es imposible". La transnacional está satisfecha y no hará juicio por plagio porque lo juzga como un homenaje.
¿Habrá diferencias sustanciales entre vender consolas de videogames y accesorios deportivos? ¿O serán sólo aspectos necesarios y complementarios de un mismo juego, como el joystick y la pantalla o la pelota, la camiseta y el botín?
Cansado tras una hora de paisaje urbano expropiado por estos creativos de la promoción publicitaria, llego por fin a mi home, sweet home. Enciendo el calefactor, enciendo la PC y activo la reproducción de mensajes telefónicos en mi contestador, normalmente vacío. Entonces, mientras mi equipo abre Windows, Outlook y conexión a la web, escucho la voz de Macri dirigiéndose a mí en la intimidad de mi hogar. Yo no estoy tan mal como para alucinar semejante cosa horrorosa pero aún así tardé unas décimas de segundo en reaccionar y ubicarme en tiempo y espacio, como quien dice. Como estas grabaciones de reproducción robotizada no reconocen el mensaje de bienvenida ni los límites del dispositivo, el envío se registra cortado y dice así:
... mucho más que un Jefe de Gobierno. Tenemos la oportunidad de elegir qué ciudad queremos. Yo te propongo que aprovechemos esta oportunidad. Tenemos que transformar nuestra ciudad en este momento de crecimiento y de desarrollo de nuestro país. Podemos mejorar la infraestructura y el transporte público. Vamos a construir una red de subte para todos los barrios. Podemos hacerlo y lo vamos a hacer. Te propongo que elijas una ciudad...
¿Qué ciudad queremos, Mauricio? Con vos en el gobierno porteño yo elijo antes Beijing, Kinshasa o Bombay.
Mientras la voz de este canalla me interpela como si yo fuese su amigo bobo de la infancia, mi PC me avisa que ya se conectó y me muestra un nuevo comentario en Antes de la lluvia, es decir, acá. Curiosamente, en "Protelevisivo", un artículo de hace más de tres meses que intenta analizar aspectos farsescos y ridículos del lanzamiento electoral del PRO. Pero esta vez no es Macri quien me habla, sino Filmus.
En rigor y para ser justo, tampoco es Filmus sino otro robot de campaña que suscribe bajo el seudónimo "pensalo antes de votar". El falso y extenso "comentario" dice así:
Leyes votadas por Mauricio Macri en el Congreso. Hay que tener en cuenta que de 320 sesiones faltó a 280:
a.. REFORMA DEL RÉGIMEN JUBILATORIO PARA PERMITIR LA LIBRE ELECCIÓN ENTRE REPARTO Y AFJP: AUSENTE
El único bloque que votó en contra fue PRO.
a.. RESCISIÓN DEL CONTRATO DE AGUAS ARGENTINAS: AUSENTE
El bloque de PRO se abstuvo. [...]
Siguen otras dieciocho sesiones parlamentarias en las cuales el ex menemista Macri estuvo ausente y/o el PRO se opuso a la mayoría oficialista. De paso, se desliza que las decisiones y componendas del Gobierno nacional cuentan con el apoyo de todos o casi todos los payasos que ofician de diputados... con excepción relativa de los payasos del PRO.
El argumento central es engañoso y pueril: se dice que Macri no va a trabajar, observa un ausentismo del 87,5%. ¿Por qué no le mandan un telegrama de despido con causa poniendo a disposición su liquidación final? Macri no va a trabajar desde que tiene edad para hacerlo, es decir, nunca trabajó. Su papá lo puso al frente de algunos negocios de la famiglia y más tarde reconoció su error y le sugirió dedicarse a Boca.
La idea de que el funcionario político tiene que marcar tarjeta como el operario fabril o la mucama de hospital es falaz y reaccionaria, como lo es el ex menemista Néstor Kirchner, padre de la criatura Filmus (debería darle su apellido...), de sus adláteres de primera, segunda y última hora y de sus invasivos robots electorales. Pero, claro, no es exclusivo: también del Presidente se dice que pasa demasiados fines de semana en El Calafate, como si unas políticas de Estado pudieran juzgarse con criterios de asistencia obrera o escolar.

La cuestión es esta coincidencia que no quita ni agrega nada a lo que ya sabía pero aporta un toque sugerente, metafórico si se quiere, al ballotage del domingo 24: ambos candidatos a gobernar esta ciudad, Mauri Play Station y Danny Adidas, invaden al unísono mi privacidad (mi línea telefónica, mi casilla de correo) y se aparecen donde nadie los ha invitado a decirme qué debería hacer de cara a su contienda electoral.
Les diré qué voy a hacer: honraré el sagrado sufragio poniendo en la sacrosanta urna un par de publicidades gráficas de los productos que me ofrecen: la consola y la pelota, para abreviar.
Y ahora, muchachos, vayan a jugar afuera con sus videogames y demás boludeces porque, más allá de cuál de los dos le gane al otro, yo tengo mucho que hacer antes de que, juntos, consigan que se largue a llover.

9 comentarios:

María Alicia García Facino

Ya lo afirmé en 2005:Buenos Aires, Argentina,Capital Mundial del Plagio.

Grismar

Es bastante coherente que uno use el slogan de una consola y otro de artículos deportivos, desde hace rato la oposición videojuegos/deporte es tema de debate entre psicólogos, educadores y todo aquel que se precie de pensar en los niños.
La respuesta de Macri, en el debate televisivo, a la acusación de no ir a "trabajar" era digna de algún titular: ¿para qué voy a ir...?.
También es coherente que te invadan, si recibimos todo tipo de spam y nos llaman para vendernos un auto o acciones de Telefónica ¿por qué no usar el sistema para vender un Jefe de Ciudad? Un beso.

1+

La intromisión de la publicidad, política o no (o quizá, como cantan los Redondos con respecto a los presos, toda publicidad sea política), en mi ámbito privado me resulta muy irritante. La asocio, también, con esa táctica de venta que utilizan los bancos enviando a tu domicilio tarjetas de crédito que no pediste y obligándote a emplear en rechazarlas el tiempo que, en todo caso, debería emplear quien las quisiera en solicitarlas. Un abrazo.
PD: Es cierto que Mauri nunca trabajó... porque toda su vida vivió "de Franco" (chiste copiado de otro blog).

Cinzcéu

María Alicia: Gracias por su lectura. Saludos.

Grismar: ¿Decís que la diferencia es entre pantallas idiotizantes y vida sana al aire libre? Hum, no creo... (a ver si termino siendo medio PRO, jajaja).
Dicen que esa frase está editada y en rigor dijo: "¿Para qué voy a ir a trabajar si tengo más plata que los ladrones?... Eh, perdón, no piensen mal, no me refería a mi padre". Un beso.

1+: Toda publicidad es política y desde hace mucho toda política es publicidad, lo curioso es que Heller aún no se haya dado cuenta.
El domingo voy a tener que ir hasta el comicio para rechazar esas ofertas. No creo que me atiendan ellos sino algún ejecutivo de cuentas...
¡Muy bueno el chiste!, jajaja. Un abrazo.

Fede

Mi posición ya está dicha y recontradicha: el diagnóstico es el mismo, pero la guía de acción es otra.

De todas formas respeto profundamente tu postura. Me parece que está muy clara.
Y te paso el post de un amigo que explica un planteo similar al que sostenés:

http://pentagramadecirros.blogspot.com/2007/06/dilogos-en-el-amrica-i.html

Abrazo.

Nacho

Qué bueno ver que alguien dice esto del ausentismo. Está bien, si alguien nunca pisó el congreso siendo diputado, tenemos entre manos algo raro, pero ¿es mucho mejor alguien que va todos los días, habla sólo porque le gusta escuchar su voz y luego vota lo que le dicen de arriba?

No me parece un buen criterio para juzgar la labor de un diputado... más bien me fijaría en qué leyes intentó promulgar, a qué proyectos adhirió, en qué comisiones trabajó, qué y por qué votó...

Los jefes más piolas no se fijan mucho en los horarios...

Cinzcéu

Fede: Tu posición está recontradicha y la respeto aunque sabés que no la comparto. No sé si lo mío es una guía de acción o es bastante menos. Gracias por el enlace: interesante texto (de muy original factura) con cuya postura acuerdo solo en parte. Un abrazo.

Nacho: A eso me refería con el reaccionario criterio de asistencia: si va a "trabajar" parece que es un ejemplo cuando lo que importa es otra cosa. He pasado la vida buscando "los jefes más piolas" (y cuando me tocó, traté de ser uno) y creo que es un acierto. Saludos.

Vitore

Me estaba imaginando ahora ese viejo holograma en 3D en la primera entrega de La Guerra de las Galaxias en el que la princesa Leia decía un mensaje que se repetía y se cortaba. Imaginense que al abrir la puerta de casa apareciese un pollo de estos en 3D diciendo lo bien que va a gobernar Buenos Aires o el mundo... Para temblar. Abrazos.

Cinzcéu

Vitore: Es cuestión de tiempo, ya se nos aparecerán estos u otros pollos en 3D, 4D y demás. Hasta las arañitas de Minority report se nos aparecerán a ver en qué andamos. Un abrazo.