martes, junio 13, 2006

La argentinidad al palo

Comenzó el Mundial, después de meses de escuchar opiniones, predicciones, estadísticas, discusiones y demás salieron al fin a la cancha. Lo mejor de que haya comenzado es que está más próximo a su fin.
Como buena adicta al fútbol vi la Inauguración y cuanto partido pude. Inauguración que me pareció un perfecto ejemplo de aplicación de un viejo dicho: el que mucho abarca poco aprieta. Un sentido coreográfico nulo, un criterio televisivo desastroso, un popurrí "temático" caótico.
Mientras tanto en la Franja de Gaza la tensión llega al extremo después del salvaje y traidor ataque israelí a los palestinos.
Argentina jugó y ganó. Por momentos un muy buen partido, por momentos un desastre. Muchos que se enteraron de la existencia de un lugar llamado Costa de Marfil a partir del sorteo de grupos se enteraron también de que saben jugar al fútbol.
Aprovechando que todos estaban distraídos detrás de una pelota reapareció Menem amenazando volver.
Según algunos medios este Mundial costó hasta ahora 1.800 millones de euros. Sin entrar en detalles respecto a todo lo que se pudo hacer con ese monto, en la propia Alemania del Primer Mundo la desocupación llega a los dos dígitos, así que imagino que debe haber algunos no muy felices, un Mundial no es una Internacional.
Pero fútbol es fútbol, Pekerman no incluyó a Messi ni a Tevez, y ya le pasaron la cuenta por semejante error. El resto ya todos lo saben, Ayala, Saviola, Crespo, lo que casi todos vimos, y lo que no vimos lo repitieron tanto en todos los medios que seguramente debemos haberlo visto. Impecable actuación de Pablo Aimar, no cometió un sólo error (y logró lo esperado, perder esos segundos infernales del final).
Sin cobertura mediática aparecieron en Guantánamo tres nuevos prisioneros "suicidados".
Con infinita cobertura mediática se llenan minutos y horas mundialistas, convirtiendo en noticia de primera plana la opinión del verdulero de Avenida de Mayo, de Moria Casán o de Rodríguez, que jugó en las inferiores de Boca en 1975. Todo análisis de la actuación de los demás equipos (esos que están ahí para molestar a Argentina) refiere a su posibilidad como rival.
Pero Argentina jugó y ganó, y en el obelisco parece que muchos olvidaron que es el primer partido (que también ganó en el Mundial pasado). Más allá del obelisco se escuchan algunas voces molestas: “el Mundial es una cortina de humo para ocultar cosas importantes”. Extraño criterio el de quien planifica una cortina de humo cada cuatro años, aunque no tan raro dejar para ese momento algunas cosas. Imagino que los asesores de Menem le habrán dicho “diga que volverá cuando empiece el campeonato, cuando el enemigo sean los negros”.
No son muy claros los argumentos respecto a la intencionalidad política de los medios, el Mundial no tapa nada, sólo destaca, y cada cuatro años no hay noticia más importante. A nadie se le hubiese ocurrido decir que tras la tragedia de Cromagnon los medios taparon intencionalmente el tsunami que en Asia acababa de dejar mil veces más víctimas. Se trata de localidad. Y tratándose de un Mundial lo que se juega no es un campeonato de fútbol, se juega la soberanía, el honor y la gloria, Dios, patria y selección.
Y llegó Irán para enfrentarse a México. Según las fuentes de inteligencia de Bush se trató de una maniobra para invadir EEUU desde la frontera sur. Su arma de destrucción masiva, Daei, es tan efectiva como aquellas con las que piensan destruir el mundo. Fieles al sistema instaurado el 11/9 fue el partido con mayores controles policiales, cualquiera sabe que los iraníes tienen en mente atentar contra sus propios hinchas.
Entretanto Bush suma Somalia a la lista de enemigos públicos, y después del 3-0 están pensando que los checos también merecen una invasión, un boicot, algo que les explique quién manda.
Decepción personal al margen fue Fantino, el cual hasta ahora me parecía el mejor relator de fútbol actual. Además de mantener para la televisión un vicio de radio, el no permitir instantes de silencio, repitió hasta el hartazgo "juega como en Boca". ¿Qué significa eso? "Abbondanzieri se convierte en lo mejor de la cancha, ataja como en Boca" ¿¿??. Ataja como Abbondanzieri. Otras joyitas fantinas: "vamos a preguntarle a alguna de las chicas (las noteras) así nos dicen quién es el más lindo", "preguntale a alguna chica así nos cuentan ellas qué vieron" (a un notero a la salida de la cancha, después de haberle pedido que le pregunte a los hombres cuál era su opinión). Parece que los hombres vieron un partido y pueden opinar, pero las mujeres tenemos que explicar qué era eso que estábamos viendo.
En las próximas semanas el tema excluyente será el Mundial, excepto que Argentina quede afuera, en cuyo caso veremos sólo los resultados. Excepto que haya algún atentado contra el mundo occidental, en cuyo caso alternarán víctimas y penales, represalias y tarjetas rojas.
Espero que no se produzca ni uno ni otro, aunque eso signifique seguir escuchando a los profetas futboleros de siempre explicándonos como es la vida antes de la lluvia.

8 comentarios:

Anónimo

Aaah... Extraño bálsamo el de esta contienda, y cuánta razón en estos párrafos. Puede que el Mundial oculte muchas cosas, o no!... Depende de quien capitalice el evento y de quienes nos conformemos con no ver lo que no nos agrada.

Pardal (Emílio)

La ventaja de vivir en España, en lo concerniente al fútbol, consiste en que nadie cree en las posibilidades de la selección; muchos ni siquiera creen en su existencia: se trataría de una imposición centralista, de una quimera imposible. Desde esa resignación fatalista la discusión se centra en a quién se le puede echar la culpa. Carencias como ésta se suplen con el seguimiento de las grandes figuras que juegan en la liga nacional. Son jugadores a los que se les quiere desde la adscripción a un club, desde su proximidad cotidiana.

PS: Muchos dirán que el abultado resultado de hoy invalida mi opinión sobre el potencial de la selección, pero hay que darse cuenta de que los pobres ucranianos no merecen jugar ni en un partido de casados contra solteros.

Anónimo

faa, que buena sintesis.

Anónimo

Para ocultar todo lo que pasa en nuestros precarios y exprimidos países, harían falta dos mundiales paralelos cada tres meses...
¡Vamo Argentina entuavía!

Grismar

Hang Tucker: no creo que tape nada, nada más que de costumbre, en todo caso destapa intereses.
Emilio: me resulta difícil imaginar un lugar en el que descrean de la selección nacional, pero aquí la culpa siempre se sabe quién la tiene, el DT. El partido demostró que España tiene un enorme potencial para golear cuando no tiene adversario (además de suerte).
As: gracias, más que síntesis es un telegrama.
Mono: sí, vamos, el viernes charlamos adónde.

Marcos Bauzá

Te había dejado un comentario antes, pero veo que no puse bien la verificación de palabra o algo porque no aparece.

Bueno, pasaba por acá para contarte que me gustaron mucho los dos últimos post así que tomé algunos fragmentos y los referencio en una nota sobre el tema del mundial y quienes son los que verdaderamente ganan con él.

Cinzcéu

Nunca más indicado el título de este post que en pleno brote de estupidez nacional. Pero no sólo se refiere a los demás equipos como posibles rivales: España también es donde juega Pernía; Italia, Camoranesi; Francia, Trezeguet; Paraguay, Acuña; México, Franco; Angola... ¿En Angola hay argentinos? ¡Angola no existe!
Yo estoy llegando a mi punto de saturación y me gustaría estar en Nepal con pasaporte del Congo.

Grismar

Maun: algunos se la merecerán, pero nos lloverá a todos.
Marcos: supongo que algo funciona medio mal, yo me canso de abrir 20 veces cada blog antes de que efectivamente se abra la página completa, y muchas veces me deja sin poder comentar. Gracias por la mención, pasaré ahora por tu blog (si San Explorer me deja).
Cinzcéu: Angola existe, lo que no existe es Serbia-Montenegro, pero hoy jugó (metafóricamente). No te satures tan pronto, recién va la primera vuelta. Estar en Nepal sería bueno, aunque les sale rara la ola.
besos a todos.