miércoles, marzo 28, 2007

Salando las heridas

Hace unos días un tal Ciro Múseres, que lleva el “artista” pegado como una extensión de su nombre, lanzó una propuesta, el proyecto "Desaparecidos en la Red", de NN-Red. Consiste en que los usuarios de MSN "adoptemos" (usurpemos) la identidad de un desaparecido durante la última dictadura argentina, su nombre, su imagen, y chateemos como si fuésemos él.
En principio, que se llame "NN" es aberrante. Los desaparecidos no son NN, nunca lo fueron. Enmarcarlos en el anonimato fue el proyecto de la dictadura, análogo a aquello que decía Jorge Rafael Videla, "los desaparecidos no tienen entidad, no existen". Poco me importa si mañana alguien trata de explicarme que con NN se refiere a... lo que sea, el sentido del NN es claro.
La intención expresada es, aparentemente, "buena", no olvidarlos, mantener activa su existencia, pero no parece que tomar una identidad que no nos corresponde sea un buen camino. De hecho eso es lo que hicieron los genocidas con los hijos de los secuestrados, usurparon sus identidades. Obviamente no comparo el apropiarse de la identidad y la vida de alguien con el usarla unos días en un sistema de mensajería, pero se trata del mismo principio, más allá de intenciones.
Tampoco parece muy “bueno” que su creador e impulsor parezca estar mucho más interesado en linkear a quienes lo mencionan, con un lenguaje políticamente correcto, plagado de frases hechas, que apela a adolescentes “comprometidos”, oportunistas, y kirchneristas que aplauden cuando se quita el retrato de un asesino intentando convencernos de que un par de simbolismos valen lo mismo que un genocida preso.
Entré a ver y leer más sobre el tema, y encontré que los ejemplos, supuestamente tomados de este mismo proyecto llevado a cabo en 2006, ofenden la memoria de aquellos que se supone pretenden honrar.
Una de las ventanas de MSN que ofrece como ejemplo muestra la foto y nombre de César Lugones, secuestrado de su hogar el 14 de mayo de 1976, junto a su esposa María Marta Vásquez, por miembros de la Armada Argentina, "diciendo":
obtén tu propio espacio en MSN Space..., en la página principal, aquella desde la que se lanza la propuesta. Siento vergüenza ajena y un absurdo deseo de pedirle perdón a César Lugones, y su familia, por usar su rostro y su nombre para esa publicidad.
En otra de las ventanas se reproduce un
diálogo entre quien tomó la identidad de Dora María Luján Acosta, secuestrada el 1 de marzo de 1977 y quien lo hizo de Marcelino Álvarez, desaparecido desde el 4 de noviembre de 1976. En ese diálogo "Dora" le pregunta a "Marcelino", "¿en serio te pasó eso?", y él responde un efusivo "siiii". El secuestro y desaparición de Marcelino Álvarez se convierte en algo que le pasó, como llevarse por delante una puerta. Y, para completarla, "Dora" responde "no sé" cuando le preguntan si era docente "en cap". No parece necesario aclarar que Dora sabría perfectamente dónde era maestra aunque esa ventana es mostrada como ejemplo de cuánto se "interiorizaron e investigaron" quienes tomaron la identidad de un desaparecido, como Múseres explica en sus loas al proyecto 2006 del cuál sólo él puede dar cuenta.
La identidad de algún desaparecido puede asumirse desde el link "tomar identidad". No puedo evitar sentir frío al pensar en cualquiera cliqueando allí para "ser" uno de ellos por un rato.
Desde del 24 de marzo, cuando se cumplieron 31 años del comienzo formal del genocidio, hasta el 31 del mismo mes, la identidad y la "vida" de esos treinta mil desaparecidos están nuevamente en manos de quien quiera apropiarse de ellas, se incita a apropiarse de ellas, ya sea con la intención de mantenerlas "vivas", de jugar un rato, de ofenderlas, de lo que quien las tome desée hacer con ellas.
¿Quién puede arrogarse el derecho de ser otro? Robar su identidad y hablar por él, por quien no conoce, por quien no es un nombre y una foto, sólo lo hace más lejano, más inhumano, lo opuesto a lo que se supone pretenden. Lo convierte en quien usurpe su identidad quiera que sea, no en quien es, ayuda a mitificar, no a darles vida. Y aquellos a los que le quitaron esa vida merecen que nadie olvide lo que les hicieron, que se exija que sus asesinos no estén libres, no que se chatée "con" ellos. No que se juegue a que están vivos.
No voy a entrar en detalles como que los sistemas de mensajería como el que propone Múseres, el MSN, son personales, por lo tanto "Dora" sabía perfectamente quien era "Marcelino" mientras chateaban jugando a ser ellos.
Este año redobla la apuesta y propone que se le envíen los archivos de las supuestas charlas "entre desaparecidos" para hacer un registro y publicarlo. No puedo evitar preguntarme por qué, si le interesa mostrar lo amplio de la adhesión a su propuesta, no habrá elegido cualquier sistema de acceso público, como grupos, foros, blogs o salas de chat.
Cuando entré a leer detenidamente la página NN-Red encontré el link de algunos organismos, como Desaparecidos.org, bajo la leyenda “¿Dónde conseguir una identidad? (Aquí algunos sitios que te pueden ayudar)”. Me indigné, no entendiendo cómo podían apoyar algo así, hasta que mi siempre oportuno cable a tierra, Cinzcéu, me dijo “shh, calma, leé con la cabeza, no con la bronca”, y me di cuenta que en esos links no hay una sola palabra al respecto, sino que allí están listados los desaparecidos. Pero el enunciado “me pueden ayudar” deja abierta esa lectura, la ayuda sugiere intencionalidad de parte de quien la brinda, por lo tanto parece que apoyasen.
No hay ninguna mención oficial de parte de estos organismos, hasta donde pude ver, excepto una respuesta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, explicando, sin hacer un juicio de valor directo, que ellas son "madres de todos los desaparecidos" y no pueden adoptar la "maternidad" de uno. Una respuesta coherente con su política y objetivos.
Según Múseres, en 2006, cuando se llevó a cabo este mismo proyecto pero aún no contaba con difusión mediática, la "experiencia" fue buena y la opinión de familiares y amigos de desaparecidos fue positiva, aunque en ningún lugar especifica quiénes ni cuántos son esos familiares. Todo, siempre, según Múseres.
La única valoración directa que tengo me la dio una alumna de 15 años que creció sabiendo que tres primos de su madre fueron secuestrados durante el Proceso: si alguien se hace pasar por un primo de mi vieja lo cago a palos.

La lucha por no permitir que los desaparecidos sean olvidados no puede bastardearse ni usarse para réditos políticos o personales. Memoria sin dignidad ni respeto no es la memoria que merecen.
Mostrar un hermoso arco iris no oculta que detrás de él sigue lloviendo.

7 comentarios:

Cinzcéu

Un artículo tan pertinente como necesario. Tendría varias páginas para agregar pero medio y género me restringen. Seré (trataré de ser) breve:
a) Hay unos cuantos sitios, mayormente blogs, que han retomado la propuesta del autodenominado artista. Todos los que leí reproducen (la gran mayoría copia y pega) su lenguaje publicitario y políticamente de moda.
b) El foro abierto en NN Red ya es un espacio para activistas de la militar-fascista "Memoria completa" y (como mínimo) estúpidos útiles al reflotamiento de la nefasta "teoría de los dos demonios". Eso pasa cuando no se tiene política: la hacen otros.
c) Un blog oficial del represivo censor y estéticamente feo Windows Live Spaces ya ha posteado a favor de la propuesta... que alienta el uso de su producto y lo posiciona como herramienta digital de memoria y demás pelotudeces incomprensibles pero muy cool.
d) Yo soy bastante cínico y no soy ejemplo de nada, pero el improbable día que se me ocurra usar un tema tal como las identidades de secuestrados, torturados y asesinados por el terrorismo de Estado para posicionarme como artista comprometido y asociado a un producto del gran capital, agradeceré uno a uno todos los comentarios que me lo hagan saber de inmediato, antes de la lluvia.
Un beso a la autora de un post valiente que no va contra la corriente sino contra el tsunami.

Mario

Para empezar, un comentario lateral y decirte que es uno de los mejores textos que he leido por aquí. Sobre todo, porque siempre se hace desde un "yo" asumido, humilde y carente de pretensiones de generalización. A fin de cuentas, la política es eso: un diálogo entre subjetividades, aunque las más de las veces la gente se oculte tras la ideología para ocultar sus pretensiones autoritarias. Es más fácil decir "nosotros" pensamos, que "yo" pienso y me hago responsable de lo que digo... Es un tema difícil: ¿cómo saldar cuentas con el pasado, y al mismo tiempo sentar las bases para un futuro en el que se hagan improbables (pues nunca estaremos seguros de que el pasado no volverá a ocurrir) este tipo de violencia? La experiencia inmediata que tengo en estos asuntos es con mi país. En México nos falta mucho responder esta pregunta sobre la justicia y el pasado. Recuerdo el juego con la subjetividad indígena que Marcos asumió al presentarse él como representante (no líder) de una oposición que entonces (1994) existía de manera tibia y desvinculada de la cuestión indígena. Por eso él decía "todos somos Marcos" y por eso acuñó el lema de "mandar obedeciendo". La idea, me parece, era mostrar que todas esas formas de violencia y discriminación que viven los indígenas estaban tan naturalizadas en la sociedad mexicana, que la historia de uno era la de muchos. La política democrática expresa una tensión entre la subjetividad que demanda derechos y las instituciones que procesan esas demandas en términos de justicia universal... Creo que el punto débil de esa propuesta es tratar de resolver el vacíp de la identidad en una dimensión estética. Recuerdo que hace poco discutíamos unos amigos sobre los modelos narrativos de representación del Holocausto. Parece que los dos extremos de la historia de su representación en el cine y la literatura están dados por "La lista de Schindler" y "Shoa", por "Si esto es un hombre" de Levi y aquellas formas poéticas que condenan el asunto a la inexpresividad. ¿Hasta dónde se puede mostrars? ¿Quién tomará el lugar del testimonio, pues el testigo absoluto se perdió en el campo de concentración? ¿Se puede acuñar un final "feliz" como el de la película de Spielberg o es mejor, como hace Lanzman, dejar ese hueco como una forma de incomodidad permanente en la memoria? No es mucho lo que puedo decir, porque la experiencia de Argentina es única y no me atrevería a hablar a la ligera. Pero si diría que disfrazar el vacío de comprensión que dejó la violencia genocida, es riesgoso... Un abrazo, a Grismar y a Cinzseu por su respuesta... Siempre que vengo por acá me dejan pensando cosas

1+

Realmente aberrante. No queda mucho por decir que no esté ya dicho, salvo quizás un poco reflexivo ¡Aguante tu alumna! Un beso.

vitore

He leido con detenimiento y cierto estupor tu post acreca de este proyecto de usurpación de la personalidad de algunos o todos los desaparecidos argentinos... No sé si es la distancia o que, pero no llego a entender la bondad de este proyecto. Me imagino a mi, de buena fe, entrando en este proyecto y eligiendo una personalidad... ¿Cómo ayudo a quién?. ¿A quién le sirve que?. Aunque uno lograse tener todos los datos de esa persona desaparecida, nunca sería ella, por muy buena fe (insisto en esto de la buena fe) que se tuviese. Para mantener una conversación fascista o tétrica o tonta y divertida en un chat, uno podría poner en su nick que es o Jorge Videla o Mickey Mouse y actuar al respecto.

Respetemos a los desaparecidos, no los olvidemos, no perdonemos a los torturadores. No juguemos con ellos.

Un beso.

Grismar

Cinzcéu: desde hace un tiempo dos palabras tomaron la posta de casi toda manifestación política, artística, etc., "compromiso y responsabilidad", ambas unidas a una tercera con la cual también nos bombardean, "actitud". Están en boca de Macri, de Kirchner, de Laje, de Carrió, se convirtieron en sí mismas en política y objetivo, lo cual no se sostiene ante el menor pensamiento crítico. De compromiso y responsabilidad también habla ese Windows Live Space que adhiere a este proyecto mientras censura la foto de una madre amamantando por pornográfica. "Herramienta digital de la memoria" es lo mismo que decir que las pancartas en las marchas son herramientas gráficas ¿y? Ok, mantendré mi compromiso responsable con la actitud blog y me callo. Un beso.
Mario: gracias por tus palabras, me detengo en una de tus preguntas "¿cómo saldar cuentas con el pasado y al mismo tiempo sentar las bases para un futuro...?", creo que una de las formas es no seguir hablando de pasado. Miles de desaparecidos hoy están desaparecidos, cientos de Nietos aún no hay sido recuperados, casi todos los genocidas están en libertad o gozando de prisiones VIP, eso no es pasado, es presente, y mientras el presente siga así, por más marchas por la memoria que se hagan, el futuro sigue igual, sin justicia, con la puerta abierta para esa violencia. Besos.
1+: mi alumna aguantó bastante, pero explotó cuando su profesora de historia, ante la obligación de "dar el tema" en su aniversario nº 31, dijo que se trató de una guerra... Un beso.
Vitore: ayudarías a crear la "sensación memoria", a distraer objetivos, a que no se luche por justicia sino que se la enmarque en el recuerdo. A que no perdonar a los torturadores se satisfaga con un recordar que lo son. Obviamente ese es el primer paso, y aplaudo a aquel hombre que al descubrir a uno sentado en una mesa en el mismo restaurant que él se paró, lo dijo públicamente y se fue, y a todos los que se fueron con él, pero ese no puede ser el punto final. Besos.

Gatopardo

La memoria tiene tendencia a hacerle la cirugía estética al pasado, y no hay nada tan "embellecedor" para quien no fue un disidente, ni estuvo contra los torturadores y pensaba entonces aquello de "algo habrán hecho" que sentirse "víctima" y pensar que hace algo testimonial sustituyéndose por un desaparecido.
La única reparación posible es hacer justicia, identificar a los torturadores, y negarles su pertenencia a la raza humana.
La memoria que se niega es patológicamente incapacitante para vivir y convivir, y España, donde se pactó el "olvido" como solución es una buena prueba de ello.
Saludos solidarios

Grismar

Gatopardo: "hacer justicia, identificar a los torturadores y negarles su pertenencia a la raza humana", me encantó la contundencia de esa frase, a la que adhiero totalmente. Pactar el silencio (y llamarlo olvido) es una aberración con enormes consecuencias. Saludos.