sábado, noviembre 17, 2007

Sola en la cancha

Siempre me gustó observar el modo en que los medios informan los hechos policiales, cuándo se pone el acento en la víctima y cuándo en el delincuente o delito, cómo se va enunciando la proximidad, casi familiaridad, de ciertas víctimas con técnicas de negociador que cualquiera que haya visto alguna vez Standoff conoce, y el "joven secuestrado" se convierte en "Mariano" o "Axel"; o se destaca la profesión indicando que se trata de una víctima VIP, que supone más espacio o tiempo en el medio, ya que no es lo mismo "mujer violada en Catamarca" que "cirujana plástica asaltada en Palermo", y, obviamente, mucho menos que "chofer de Mirtha Legrand pasó semáforo en rojo".
Hace algunas semanas la noticia en todos los medios era el asesinato de tres policías en una planta de comunicaciones del Ministerio de Seguridad provincial. Las primeras informaciones daban cuenta de la búsqueda de dos barrabravas.
Cuando lo escuché me pregunté de qué club, ya que aquí, en La Plata, donde se cometió el crimen, hay un par de equipos locales, además del simple hecho de que se puede ser barrabrava de cualquiera. De inmediato me di cuenta de lo absurdo de mi duda, no sólo porque no tenía la menor relevancia sino porque estaba pensándolo como lo presentan los medios, y el "ser" barrabrava adquiría status de profesión.
Hace unos meses asesinaron a Martín Acro, identificado por todos los medios como "barrabrava de Ríver", y se imputó el crimen a algunos de sus ¿colegas?. El tema entonces era la lucha interna entre barras bravas, quedando implícito que todos sabemos de qué se trata. Y todos sabemos.
Pensé que quizás la RAE podría haber incluído el término y su status profesional entre los tantos que forman parte de su última actualización (la mayoría de los cuales no se usan desde la década de los cincuenta, pero de ese modo podían hacer el combo actualización-arcaísmo).
La RAE me derivó de "barrabrava (individuo)" (sic) a "barra brava", dos términos, y me informó que la frase sustantiva significa "grupo de individuos fanáticos de un equipo de fútbol que suelen actuar con violencia".
Ahí se me complicó un poco, si barra brava es un conjunto, un colectivo, no puede ser un individuo, o, en todo caso, debería indicar que se trata del individuo perteneciente a una barra brava; pero no es grave, solemos entendernos a pesar de la RAE.
Lo cierto es que no existe la profesión de barrabrava, aunque parezca, aunque tantos se identifiquen con ella, aunque sean full time, aunque aún no estén sindicalizados y aunque "ganen" más que cualquier simple empleado estatal, pero en el saber colectivo se "es" barrabrava como se "es" abogado, maestro o plomero.
Me surgen entonces algunas dudas ¿en los expedientes judiciales se aceptará esa definición como profesión? ¿existen listas legales, blanqueadas, en los clubes, de estos personajes? ¿cuáles son los requisitos para ser miembro? Si en su definición, a priori, se establece una ilegalidad ("actuar con violencia"), darle a alguien (o a sí mismo) status de tal ¿no es apología del delito? Cuando se define a alguien como delincuente, ladrón, mafioso o violador está implícita la condena, pero ser barrabrava no parece implicar un juicio de valor, sino de simple descripción de actividad.
Quizás sea muy ingenuo de mi parte asombrarme, quizás no debería resultarme extraño que el barrabrava ya no necesite una cancha, ni un partido de fútbol, para existir como tal, quizás sea tan lógico como que la lluvia no necesita viento.

6 comentarios:

Vitore

Aunque sean unos salvajes, me parece más hermosa y más descriptiva la acepción barrabrava que la anglosajona hooligan que empleamos en España. Aquí los correctores de estilo de los diarios, no logran que los periodistas obvien nacionalidades o razas de los asesinos de turno. Parece que decir: "Un hombre, de nacionalidad colombiana, ha asesinado a su mujer de raza zulú en Segovia" es más potente que decir: "Un hombre ha asesinado a su mujer en Segovia". Un beso.

Cinzcéu

La profesión de barrabrava implica varias prestaciones porque ya se sabe que "nadie puede vivir de un solo laburo". El barrabrava se reparte entre la reventa abusiva de entradas, la concesión de los espacios del club, la comercialización de drogas duras, las relaciones públicas con la cana y el apoyo logístico al aparato político. Dicho sea de paso, es vox pópuli (vox dei) que "Los borrachos del tablón" (auténticos simpatizantes de River) son parte activa de la intervención del INDEC. Por otra parte, es injusto que cuando dos facciones se cagan a tiros a kilómetros de toda cancha, la prensa clasifique como "violencia en el fútbol", ¿cuál fútbol? Es hora de que al barrabrava se les reconozca como trabajador y se les habilite a negociar un convenio laboral: no puede ser que se los obligue a adherir a sus elecciones de club (ver normativa vigente) para ejercer su derecho constitucional al trabajo.
Un beso.

Padre Tiempo

Sacándole las etiquetas y reduciéndolo a una escala manejable, lo que nos queda es un jefe de manada: esos actos públicos, esas refriegas, esos paros sorpresivos, ¿no serán sino demostraciones de fuerza dirigidas a su propia jauría, para demostrar quién es el Macho Alfa?
Si le quisiéramos dar una profesión, sería la de "Jefe de Mercenarios".
Un abrazo.

Fede

A Ud. que le gusta analizar los policiales, para una próxima crónica se puede echar una investigación de cómo las noticias policiales fueron pasando de un recuadro en la página 52 a la tapa de Clarín.

Saludos!

Grismar

Vitore: sin duda, barrabrava es mejor que hooligan, como término. Me hiciste acordar de una placa de Crónica TV (canal de noticias local) que se convirtió en un clásico, decía "Choque en la ruta X. Mueren tres personas y un boliviano". Besos.
Cinzcéu: no te olvides de la participación en los pases de jugadores. Tenés razón, ya es hora de que se les otorgue la categoría de trabajador, son gente dedicada. Hablando de violencia en el fútbol, Patti está preso, no durará mucho (en el VIP), y debió tener perpetua hace décadas, pero, como decía Benedetti, "algo es algo". Un beso.
Padre Tiempo: en las internas hay varias demostraciones de Machos Alfa, lamentablemente nunca quedan dentro de la manada. Para que haya mercenarios tiene que haber quien les pague, y esta red de mafiosos se mete hasta en la Rosada. Besos.
Fede: "La inseguridad", casi como un ente, copó medios, forzó su presencia, convirtiéndose en una señora gorda que no deja ver lo que hay detrás. Da para un post, para varios post, más allá de Clarín. Besos.

Cinzcéu

Un capo maffia de la barrabrava de River habría sido contratado por Moria Casan (¿una señora gorda?, y, sí) para garantizar "seguridad" a su negocio. Yo no soy (tan) pelotudo, sólo un poquito. Da para un post, para varios posts, un blog entero y bastante más.
Besos.