viernes, marzo 31, 2006

Niños índigo y adultos ladri

No es frecuente que el atardecer de un día laborable me encuentre en mi casa ni que un resfrío me desanime (me suelen desanimar otras cosas) respecto de subirme al techo a masillar el vidrio suelto de un ventiluz que, espero, no caiga sobre mi cabeza. Descartado el trabajo manual y sin nada mejor que hacer, opté por el zapping vespertino a través de los canales de televisión abierta. Así fue que me detuve en el programa que Canal 9 pone en pantalla de seis a siete y que, sin alarde alguno de creatividad, titula D6a7. Los conductores, Verónica Varano y Guillermo Mazzuca, estaban entrevistando a Patricia Marín, una experta en la compleja temática de los niños índigo.
Algún desinformado podrá creer que un niño índigo sufre de cianosis pero, claro, de la ignorancia nadie está a salvo, por lo que pasaré a explicar todo lo que hoy aprendí acerca de qué cosa es eso.
En primer lugar, la propia Marín ha sido una niña índigo (¿índigo o índiga?, ¿cómo se dirá?) y el modo en que lo supo resulta revelador: empezó a trabajar en diversas empresas (es decir que ya era mayorcita) y se dio cuenta que no lo hacía bien, no se integraba al trabajo, es decir, era una pésima laburante y entonces supo que era una índigo. Ahora pienso que todos conocemos cientos de índigo e, ignorantes e insensibles, los denominamos vagos o inútiles. Cuando Marín supo que era índigo tomó la decisión de dejar de trabajar: todo índigo tiene una misión de vida que, por supuesto, no es el laburo.
¿Qué es un niño índigo? Es parte de una nueva generación de paz, amor y espiritualidad, es un ser iluminado que rompe los sistemas (sic) y en el que prima la energía del corazón. Para confirmarlo, claro, hay que fotografiar su aura pero Marín los identifica porque, a veces, hablan como adultos. Imagino que serán esos niños que dicen "por favor, ¿me das más puré?" en lugar de "aggñññhhhh, ¡nene quere papa!".
El niño índigo se aburre y se rebela, por ejemplo, no quiere aprender de memoria dónde nace y desemboca el río Paraná. Marín señala que es preferible subirlo a un barquito (sic) e irle mostrando lo que hay en ambas orillas. No se comprende bien si es o no una metáfora, al punto que la Varano le señala con una respetuosa media sonrisa que no siempre resulta posible organizar tamaña travesía fluvial.
Algunos niños índigo son sanadores, pero ojo, algunos. Algunos son índigo telepáticos que pueden prender y apagar la luz sin tocar el botoncito (sic) lo cual los haría, creo yo, más bien telekinéticos. Y hablando de kinesis, algunos son hiperkinéticos: es que al índigo casi cualquier bondi lo deja bien.
Algunos índigo ven duendes, ven hadas y ven gente muerta, por ejemplo un abuelo fallecido hace tiempo que los ayuda en su tarea cotidiana. De hecho yo he conocido a un niño, supongo que índigo, que veía a Bruce Willis muerto, cosa curiosa si la hay porque Willis aún vive.
En tren de listar patologías, disfunciones y/o simples atributos que observan o no, el índigo puede exhibir déficit de atención, potencial creativo y cualquier otra cosa. Quiere todo el amor para sí mismo, su ideal sería el ser hijo único de madre sola y debe ser tratado energéticamente.
A ver: no "enérgicamente", porque ya veo que más de un no-índigo comprenderá que hay que amenazarlos con romperles la crisma si no terminan los deberes; no, señores, "energéticamente" que no sé qué es pero no es eso.
Todo esto con los conductores repreguntando circunspectos como si estuvieran ante el propio Sigmund Freud dictando su primera conferencia sobre psicoanálisis. La escena mágica se fractura por un instante cuando Mazzuca interrumpe a Marín para pasar un aviso de una crema Sinamida que no viene para nada al caso. No hay vuelta que darle: este Mazzuca no es en absoluto índigo.
Por último, bien tratado (y para eso habrá que pagar honorarios a Marín que desde que no trabaja vive de esto) el índigo evoluciona hacia el amor, hacia niño y/o adulto cristal. Entiendo que hacia el amor que reclama en exclusivo para sí o quizás no, quizás el ser cristal comparte el amor con los duendes y las hadas, qué sé yo.
Terminó el programa y cambié de canal, ya mucho más tranquilo porque ahora sé que, cual chapulines colorados (al fin de cuentas son sólo matices de color), los índigo podrán salvarnos cuando se largue a llover.

16 comentarios:

Hang Tucker

Esta entrada suya, Cinzcéu, me hace recordar que también tengo que subir al techo del cerramiento para sellar dos o tres fijaciones del policarbonato; no sea que se largue a llover y Leah me tome por índigo vil.

Gaby

...Despues de tantos años de pensar que era una "incomprendida" por la sociedad me vengo a enterar de que tal vez mi estado general se deba a que puedo ser una "mas que niña" indigo y yo no me habia enterado!!
Mira todo lo que se puede aprovechar y aprender cuando uno vuelve a su casa desanimado!!!! Espero que te mejores pronto porque si seguis viendo este tipo de programas, me vas a crear una crisis de identidad!!!!
Saludos

Grismar

Conocía el tema gracias a un amigo ya que cada vez que discutimos y le doy algún argumento medio complicado me responde "no me jodas que soy índigo". Ahora fui a buscar un poco más en profundidad y me encontré con que Google tiene unas 200 mil entradas referidas a los índigos (pero unas pocas a los adultos ladris) y encima están organizados (http://www.geocities.com/elclubdelosindigos/). Habrá que tratarlos con cuidado ya que su tarea es equilibrar la energía del planeta, lo que hace que se comprenda que ande como anda, ya que ellos por definición no laburan.

1+

Con la 1ª entrada de Google me bastó: ahí me enteré de que en 1999 los índigos ya eran el 80% de la población infantil del planeta, y con razón porque al final de la nota hay un cuestionario para saber si tu hijo es índigo y todos los niños que yo conozco lo son, por ejemplo "¿Es para su hijo una tortura esperar haciendo colas?"... La conclusión después de leer esas 15 preguntas es que todo niño que prefiera jugar en lugar de desfilar y hacer la venia ¡es índigo!

El Mono Sapiens

Yo hace rato que me vengo rascando el índigo a cuatro manos... Será por eso que, de tanto equilibrar la energía del planeta, ya no tengo ni fuerzas para seguir tipeando estas líneas.
Voy a ponerne un supositorio de edulcorante para que me entren unas buenas hormigas en el culo... y después sigo.

Emilio

Seguramente, hablando de tv, los protagonistas de la serie "Friends" son muchachos indigo porque deben tener a lo menos 30 años y no se ve que ninguno labure o tenga intención. Un poco menos atorrantas son las protagonistas de "Sexo en Nueva York", aunque se las ve bastante indigo también.

maun

Totalmente nuevo para mí el término, adulto cristal? duendes y adas? Está seguro que no estuvo viendo un programa infantil Cinzcéu?
Saludos!!

Isa

A mi los niños índigo me ponen verde de envidia. Los adultos cristal deberían estar colorados de la vergüenza. ¡Las cosas que hay que enterarse por el periodismo amarillo! Realmente la cosa pasa de castaño a oscuro.

Cinzcéu

Hang: Acá también brindamos el servicio de recordarle cosas pendientes (ojo, hoy vence el teléfono...)
Gaby: Sí, se trata de la famosa TV educativa. Sobre si es o no índigo, hágase unas fotos carnet del aura.
Grismar: El club de los índigos suena a un film de unos locos liderando una secta (casi un documental...)
1+: Muy preocupante, porque si casi todos los niños son índigo, ¿quién va a laburar de acá a 20 ó 30 años?
Mono: Deje de rascarse el índigo y halle su misión de vida (y no diga que es rascarse porque no es verosímil).
Emilio: Han de ser índigo. Conozco índigos que hace años tratan de evolucionar y no les deja tiempo para laburar.
Maun: Era un programa serio para adultos, periodístico informativo, de actualidad... ¡y más divertido que El Chavo!
Isa: Como le dijeron la Piaf y Mike Jagger a unos índigo: "si no te gusta la vie en rose, paint it black".

Hang Tucker

Y digo yo una cosa... Uno se puede volver índigo sin que te rotulen como desocupado???...

Cobre

No lo había oído nunca, pero decididamente quiero ser una niña indigo. Puedo alegar una segunda niñez y utilizarlo de excusa para hacer lo q me de la gana¿?

Un beso

vitore

Cuando yo era algo más joven que ahora, escuchaba de vez en cuando a estas dos mujeres

indigo girls

que ya sé que no tienen nada que ver con el tema de esta entrada, pero me ha dado mi vena musical.
Abrazos de un noindigo boy (creo)

Peste

Hay una cosa a la que llaman ADHD (Attention Deficit / Hyperactivity Disorder) que esta muy prolijamente definida por la gente de la profesion psiquiatrica. Existe. Tambien se sobrediagnostica (y se medica) de un modo sugestivo. El colorcito en cuestion es lo _casi_ lo mismo, disfrazado por un invento de gente que o bien a) odia a los psiquiatras y la psiquiatria (y por que no, a las demas ramas de la profesion medica, y los llaman "alopatas", como escupiendo la palabra), o b) quiere hacer un mango facil. La diferencia, claro, es que no les interesa lo que la gente _sea_, sino que puedan _creerlo_.

No es todo pereza y codicia. Hay otros pecados involucrados, pero no son de los mas tradicionalmente reconocidos: se llaman estupidez y credulidad.

Cinzcéu

Hang: Para ser sincero, no lo sé.
Cobre: Tal vez. Puede intentarlo.
Vitore: Mis saludos cromático- musicales.
Peste: La cosa que llaman ADHD, existe porque la nombran los psiquiatras; de no ser así, no. Si la estupidez y la credulidad fueran pecados las iglesias correrían el serio riesgo de llenarse de pecadores: dejemos los 7 capitales que ya son demasiado.

cata

sabes... me parece muy graciosa la forma de contar tu historia y si bien apenas nose cuantos años mas tarde yo catalina la vengo a leer, hace poco me di cuenta q soy indiga y estoy tratando de despertar bueno no se si para ser cristal algun dia o solo para cumplir mi gran mision, de todos modos envio un saludo y me alegra q personas cono usted se enteren de esto y no solo eso, sino que tambien se informen mas y comiencen a evolucionar rapidamente, el tiempo se acaba. nos vemos en 5ta dimension hermanos

Cinzcéu

Cata: Tras casi tres años (me maravilla la constancia archivera de este medio denominado blog) me alegro de que le haya hecho gracia mi forma de contar. Yo no fui niño índigo sino pendejo castaño oscuro y quizás evolucione a vejestorio vidrio o a anciano acrílico, si la salud me acompaña. Ni se imagina cuán enterado e informado estoy, lo mucho que evoluciono y lo cerca que me hallo de la 6ta dimensión.
Por último, hace poco que me di cuenta de que los índigo (o índigos) están contra la lengua escrita: mayúsculas, acentos, comas vocativas entre otros signos de puntuación y, en general, gramática y sintaxis le son ajenas ¡porque son índigo (o índigos) y entonces se rebelan!
El tiempo se acaba, sí: no puedo estar más de acuerdo con usted. Feliz año y gracias por la lectura.