domingo, octubre 16, 2005

Nadie se atreva a tocar a mi vieja

Porque mi vieja es lo más grande que hay, cantaba el gran Carpo.
¿Cómo separar la conciencia de días creados con mero fin mercantilista del mandato social de no olvidarnos de esos Día de...? Los almanaques hace varias décadas informaban el santo del día, hoy muchos lo hacen mencionando a qué o quién debemos celebrar, pasando de los días tradicionales de Madre, Padre, Niño, etc. a otros tan extraños como el día del enfermero oncológico o de la secretaria ejecutiva.
Pueden rebatirme que el Día de la Madre surge de la antigua Grecia, en honor a la madre de Júpiter, Neptuno y Plutón, Rhea (ser la madre de un dios sin ser un dios debe haber sido una tarea complicada, digna de ser honrada) pero hace décadas que se convirtió en un día más de shopping.
El Día de la Madre intentó infructuosamente convertirse en Día de la Familia bajo el argumento de que muchos niños carecen de madre. Criterio un tanto absurdo, nadie carece de madre, en ausencia o presencia, la figura de Madre existe en todos, aún cuando, paradójicamente, su ausencia cree carencias. Pero no todos los hijos tienen a su madre presente, por lo tanto en las escuelas hablan de días de la familia mientras construyen regalitos para sus madres. Fuera de la institución el Día continúa en poder maternal.
Las más de 30 entradas que la RAE reconoce del término "madre" no abarcan, claro, el universo de sentido que implica. No hay creencia, mito o leyenda que no incluya una madre entre sus textos. Abnegada, dulce, desinteresada, suma de virtudes. La madre post-freudiana se hizo también merecedora de otras cualidades, creadora de neurosis varias, castradora y/o manipuladora. La madre humana se debate entre las distintas acepciones de “buena madre” que interactúan en el siglo XXI.
¿Qué tienen en común las madres de Bagdad, Buenos Aires, Londres o Tokio? ¿qué las de 2005 y 1005? Según muchos expertos, la teta. Visión sesgada que reduce a una mera cuestión animal la maternidad humana, la cual, si así fuese, sería más simple, sólo las madres humanas nos cuestionamos/cuestionan (hasta donde sabemos). Sin mencionar que deja afuera un universo de madres que no engendraron a sus hijos. Posicionarse como Madre es quizás lo único que comparten, un posicionamiento por demás complejo, sólo comparable en complejidad al de Padre. Más aún cuando todas llegamos después de haber sido hijas por años, y teniendo que mantener muchas veces ambos roles cuando llegamos.
El amor de madre es incondicional, reza la vox populi, y lo es, cuando es. Y en esa vox populi la Madre, unida insoslayablemente a toda idea de vida, sostiene el sentido de lo virtuoso, de la dignidad puesta de manifiesto en maternidades puntuales, como las de aquellas catorce Madres que el 30 de abril de 1977 decidieron reunirse en una plaza por las vidas de sus hijos.
Mandato social, día de shopping, flores o postales virtuales, seguirá siendo el Día de la Madre.
Aún si llueve.

6 comentarios:

Cinzcéu

La Madre es institución pero yo me quedé fijado a otra vecina: la Escuela.
¿Día de la Familia porque muchos no tienen madre? ¿Y los que no tienen familia?
Nada de Día de la Independencia porque muchos son dependientes: Día de la Patria, a secas. Pero muchos no tienen patria (un hijo de ilegales nacido en territorio europeo, por ejemplo).
Ni hablar de Día de la Raza porque muchos no tienen raza (un hijo de argentino y holandesa, con abuelos gallego, aymara, danés y filipino, por ejemplo).
Sin ir más lejos, este viernes fue el Día del Huevo (busquen, no es joda) y muchos no tienen huevos. Y menos mal que no hay Día de la Inteligencia...
Feliz día, aún si llueve.

Grismar

Hablando de días, me pregunto con qué derecho el Día de la Lealtad (así, lealtad a secas) es el 17 de octubre. ¿será porque son "el pueblo"?

Isa

"Cuando pienso que hay idiotas que pretenden que nuestra época carece de poesía, como si no tuviera sus surrealistas, sus estrellas de cine y sus dictadores... Créame Philip, lo que nos falta precisamente son realidades. La seda es artificial, las comidas aborreciblemente sintéticas se parecen a esos falsos alimentos con que se atraca a las momias, y las mujeres, esterilizadas contra la desdicha y la vejez, han dejado de existir. Ya sólo en las leyendas de los países medio bárbaros encontramos a esas criaturas ricas en leche y en lágrimas, de las que uno se sentiría orgulloso de ser hijo..." (Marguerite Yourcener, en Cuentos orientales).

Saludemos a la publicidad argentina entonces, que celebra que mamá nos da la leche (Moviestar) y aún más violentamente, "Gracias mamá por acarrear(nos) en tu útero" (Unicenter). (¡Gracias a Niña coblogger por este sintagma!).

azzura

Aunque no conozco vuestros días festivos este post me ha parecido magnífico ;) gracias por acercanos un poquito vuestras costumbres.
Mil besos

Grismar

Te puedo acercar un mate, Azzura, otras costumbres es mejor mantenerlas lejos.

Don físico

También dulce de leche dale a la chica.